A principios del siglo XIX, los espías estadounidenses se esforzaban por robar secretos comerciales industriales británicos...
El Gobierno británico, buscando mantenerse a la vanguardia, había prohibido la exportación de maquinaria y diseños textiles.
Con fuertes multas si te atrapan tratando de pasarlos de contrabando.
A los trabajadores calificados también se les prohibió salir del país...
Mientras tanto, Estados Unidos ofrecía grandes recompensas a los trabajadores calificados que pudieran escapar.
Gran Bretaña era líder en la fabricación de textiles en ese momento, gracias a su avanzada tecnología de telares mecánicos.
Uno de los "fugitivos" más notables es Samuel Slater de Derbyshire...
A la edad de 21 años, robó los diseños de su empleador, donde era aprendiz...
Se hizo pasar por agricultor y luego abordó un barco rumbo a los Estados Unidos.
Se le considera un traidor en el Reino Unido, donde fue tildado de "Samuel el traidor".
Mientras que en los EE.UU. se le considera el padre de la Revolución Industrial.
Otra figura notable es Francis Cabot Lowell, un industrial estadounidense que tenía memoria fotográfica.
Viajó al Reino Unido en 1810, por "razones de salud", y estudió en secreto los diseños del telar mecánico.
En su camino de regreso a los Estados Unidos, sospechando que tenía diseños de maquinaria sobre él, lo registraron minuciosamente pero no se encontró nada.
No se dieron cuenta de que había memorizado todo.
La ciudad de Lowell, Massachusetts, lleva su nombre.
Lección: cuando seas el desvalido, haz lo que ellos hicieron, no lo que dicen.

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